¿Cuántas veces un ser humano puede amar de verdad? ¿Lo sabes? Qué pregunta tan difícil de responder. ¿A caso alguien tendrán la respuesta? No lo sé, pero conversando con un viejo amigo, me contaba que durante toda su vida solo había amado de verdad una sola vez.
Me dijo que tuvo un sinnúmero de enamoramientos, los cuales disfrutó al máximo y a hora los guarda como gratos recuerdos. Le pregunté ¿cuál había sido ese verdadero amor? Y su respuesta fue tan sorpresiva que en ese momento no supe como reaccionar, perdí el habla por varios minutos. Su respuesta fue: Noelia. Se trataba nada más y nada menos que de mi esposa. Por un instante quise poseer un arma y matarlo en ese mismo instante por tan semejante osadía, pero luego volví a escuchar su voz y sólo pude entender que decía que ese era un amor imposible.
En ese instante no quería entrar en razones, sólo quería agarrarlo a golpes pues por mi mente (muy volátil por cierto) pasó la imagen de ese pata enamorando a mi esposa y no lo podía soportar. Creo que el peje intuyó que quería hacer, que inmediatamente intentó tranquilizarme diciéndome que nunca pasó nada entre Noelia y él, y que siempre estuvo enamorada de ella, incluso antes de que me conociera. Pero que simplemente ella nunca le hizo caso y siempre lo quiso como un amigo.
El muy sinvergüenza intentaba tranquilizarme de esa manera, pero no lo lograba. Sabía que estaba ardido y que una si seguía hablando iba a estallar y desataba Troya. Continuó hablando y se disculpó el comentario, pero me dijo que era un secreto que no podía seguir guardando, pues pese a estar felizmente casado –según él- siempre quiso tener una oportunidad con Noelia. Intentando controlar mi furia le dije que por esa vez le iba a pasar un comentario de esa naturaleza, pero que si volvía a tocar el tema y atendría a las consecuencia.
Me abrazó fuerte y me dijo: tú no sabes que es amar intensamente a una persona y no poder abrazarla, besarla y brindarle las caricias que deseas. Es una tortura que te carcome y va dejando una serie de vacíos que luego no sabes como llenar. Lo escuché por unos minutos y luego empecé a entenderlo, pues mucho tiempo atrás me sentí igual. Conocí a una joven de la cual quedé perdidamente enamorado y a veces cuando veo su foto recuerdo cuanto la quise y también cuanto lloré por ella, cuando se fue.
La amaba con locura. Fue mi primer amor, pero ese amor nunca fue correspondido. La quise como nunca nadie ha querido a ser humano y ella lo sabía, pero me dijo que no podía corresponder a ese intenso querer pues su corazón pertenecía a otro. Los años pasaron y nos alejamos, y desde ese entonces no he vuelto a saber nada de ella. Sólo una vez que la vi pasar en un auto y ella me saludó. Sonreía al verme y sacó medio cuerpo del auto para gritar mi nombre y alzarme la mano. Sentí en ese momento que mi corazón latía a mil por hora y la vieja emoción que había creído desaparecida afloró nuevamente. Me sentí feliz de verla aunque sea por un instante y supe que aún la quería. Por eso ahora lo entiendo. Lo único que espero es que esas heridas logren cerrar por completo. Las mías sangran poco, pero siguen sangrando. Las de él me da la impresión que nunca sanarán.