martes, 30 de octubre de 2018

señor


Señor ten piedad de mí. Escucha mi plegaria
y dame pronto una respuesta.
Señor tenme paciencia, pues sé que levanto el brazo
y cierro mi puño en señal de reniego.
Señor creo en ti.

Adicción


Soy a dicto a ti, a tus extraños gustos por la música.
Los aromas que usas me embriagan
y me transportan a la dimensión de tus sentidos.
Me dejan quieto, inmóvil, a la espera de algo nuevo
de algo que permita impregnarme más de ti.
Soy a dicto a ti y no me da miedo reconocerlo.
Me gusta tu rosto con todas y sus imperfecciones,
me encanta tu silueta y tu cabello negro largo mal peinado.
Soy adicto y espero serlo hasta el último día de mi vida.
Quiero llevarme al más allá todos tus aromas
todos tus sabores, saberes y esencia
quiero llegar a la misma puerta de Dios
y pedirle que conserve todos esos aromas y sabores
sólo para mí.