Nosotros, los que hace unos veinte años fuimos muchachos impetuosos llenos de vida y de sueños, nos reunimos después de dos décadas para recordar viejos tiempos y reencontrarnos para saber cuántos hemos cambiado, y cuánto hemos crecido desde la última vez que nos vimos, en febrero de 1994.
Son muchos años de ausencia, de separación obligada, pues cada quien debió seguir su camino y forjarse su propio destino. Unos fuimos más afortunados que otros y esa reunión sirvió para reflexionar sobre lo que podemos hacer por aquel que necesite de nosotros.
Fue agridulce recordar a la china Giovana, una chinita delicada, querendona y amiguera. En el 2011 falleció de cáncer y sus hijos la están pasando mal. Una historia triste y difícil de contar. Es un capítulo que aún está abierto y que algún día se pueda cerrar.
Los muchachos estamos dispuestos a encontrarnos de nuevo y poder continuar estrechando esos viejos lazos de amistad que estaban un poco oxidados. Fuimos pocos, pero con el paso de los de los días y las semanas esperemos que seamos más. Fue agradable estar con ellos. Fue bueno estar con ellos después de tanto tiempo de olvido. Es hora de empezar a refrescar la memoria.
jueves, 26 de enero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Para tí
La vida es como el juego de la ruleta rusa en la que un solo disparo puede acabar con la vida de alguien y alzar como ganador a otro. Es el azar, la buena suerte, la buena fortuna la que te hace salir ganador de cada encuentro. Los desafortunados son simples desgraciados a quienes la suerte los abandonó cuando más lo necesitaban. Son cuestiones de gringos en la que los negros, salen sobrando, dijo por ahí cierto personaje.
Lo cierto que en cualquier parte del mundo la vida es como el juego de la ruleta rusa. ¿Por qué? Muy sencillo. Cada toma de decisiones, cada paso que se da para avanzar en lo profesional, sentimental, amical o marital, tendrá una consecuencia. Será un disparo certero o fallido que nos hará acertar en el blanco o simplemente nos hará meditar: hubo mala suerte o quizá al final diremos hubo mala suerte. Yo pienso: que lata, que mala suerte, que miércoles pasó que lo planeado no salió bien. Porqué ese sujeto si tuvo la buena fortuna de acertar o porque su estrella brilla más que la mía.
Es envidia, enojo, maldiciones y también reclamos, que en la mayoría de los reclamos no tiene ningún sustento. Reflexiono y digo: Porqué renegar de tu fortuna cuando tú mismo la puedes forjar. Es sencillo planificar algo y después decir qué mala suerte no salió o poner peros o simplemente buscar otros culpables que no vas a ser tú. Date un sacudón, busca cuáles fueron tus errores y luego intenta enmendarlos. No dejes que el desgano te gane. No dejes que el pesimismo te invada. Cada vez que eso suceda piensa en positivo, piensa que sólo fue un tropiezo, una pequeña caída y busca la forma de levantarte y seguir caminando.
Esto es algo motivacional, es una simple recomendación para todos los que aplanan las calles en busca de un mejor futuro, de un mejor porvenir. Para aquellos que tienen sueños y quieren cumplirlos a como dé lugar. No hay marcha atrás, nos tiempo para retroceder ni siquiera para tomar impulso.
Lo cierto que en cualquier parte del mundo la vida es como el juego de la ruleta rusa. ¿Por qué? Muy sencillo. Cada toma de decisiones, cada paso que se da para avanzar en lo profesional, sentimental, amical o marital, tendrá una consecuencia. Será un disparo certero o fallido que nos hará acertar en el blanco o simplemente nos hará meditar: hubo mala suerte o quizá al final diremos hubo mala suerte. Yo pienso: que lata, que mala suerte, que miércoles pasó que lo planeado no salió bien. Porqué ese sujeto si tuvo la buena fortuna de acertar o porque su estrella brilla más que la mía.
Es envidia, enojo, maldiciones y también reclamos, que en la mayoría de los reclamos no tiene ningún sustento. Reflexiono y digo: Porqué renegar de tu fortuna cuando tú mismo la puedes forjar. Es sencillo planificar algo y después decir qué mala suerte no salió o poner peros o simplemente buscar otros culpables que no vas a ser tú. Date un sacudón, busca cuáles fueron tus errores y luego intenta enmendarlos. No dejes que el desgano te gane. No dejes que el pesimismo te invada. Cada vez que eso suceda piensa en positivo, piensa que sólo fue un tropiezo, una pequeña caída y busca la forma de levantarte y seguir caminando.
Esto es algo motivacional, es una simple recomendación para todos los que aplanan las calles en busca de un mejor futuro, de un mejor porvenir. Para aquellos que tienen sueños y quieren cumplirlos a como dé lugar. No hay marcha atrás, nos tiempo para retroceder ni siquiera para tomar impulso.
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