viernes, 4 de enero de 2013

Por el que está por nacer


Hoy te vi por primera vez. Eras tan pequeño dentro del vientre de tu madre que parecías un maní. Recién te estabas formando y ya eras parte de mi vida. Aún no sé que serás, pero lo único cierto es que pronto, dentro de unos meses, estarás en mis brazos, seguro y protegido.
Has cambiado mi vida, pues ansío poder ser parte de todo tu crecimiento y formación. Ansío verte crecer y formar, y poder ir descubriendo tus ojos, boca y nariz. También tus orejas y esas pequeñas manitas que en algún momento podrán abrazarme, y esos pies a los que les enseñaré a caminar.
No quiero saber cuál será tu sexo, quiero que sea una sorpresa. Quiero tener que adivinar cómo serás, imaginarme como será su habitación en nuestra casa. Quiero poder tener esas dudas de cuál cuna comprar y que tipo de ropita comprar para los primeros días después de tu nacimiento. Quiero sentir esa angustia y tener esa disyuntiva de tener que esperar a saber si eres varón o mujer. Quiero que sigas iluminando mi vida y arrancando de mi rostro una sonrisa que demuestre lo feliz me haces. Quiero ver como pateas o estiras dentro del vientre de su madre y quiero al final poder abrazarte y darte un beso en la mejilla para decirte buenas noches mi amor, sueña bien y con los angelitos.