jueves, 12 de marzo de 2015

Camino


Ne me dejes con la mano extendida, tómala y quizá puedas guiarla a los lugares que contigo conocí años atrás. ¡Tómala! No permitas que las fuerzas te abandonen, ¡tómala! y llévame de paseo como lo hacías cuando éramos niños. No dejes que el tedio y el enejo por el abandono de tus fuerzas te venzan. Levántate y muéstrame un nuevo camino, uno que no haya conocido, y que quieras enseñarme a transitar.
No me dejes con la mano extendida, tómala como si fuera la primera vez. Recuerda los buenos años, cuando me cargabas en brazos y me arrullabas para hacerme dormir. Toma mi mano y esta vez iniciemos una travesía que nos permita limpiar asperezas con la vida, para iniciar el nuevo camino hacia algo bueno, hacia lo desconocido.

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