Hoy desperté oliendo a ti. Queriendo desprenderme de ese aroma que me embriaga, queriendo arrancarme la piel que está impregnada de tu aroma. Quiero desprenderme de ti y continuar mi camino, pero el olor de tu piel aún lo percibo, aún lo siento y eso me atormenta y tú lo sabes.
No sé porqué desperté oliendo a ti. Pero debo decirte que es una experiencia que hubiera querido repetir una y otra vez antes de nuestra separación. Ahora lo que quiero es olvidarte y enfrentar nuevos retos que no me recuerden a ti.
Quiero despertar y creer que todo lo vivido sólo fue un hermoso sueño y no la tortura que me tocó vivir. Recordar como grato el día que nos conocimos. Tú estabas sentada en un banco de la universidad en donde estudiábamos y me acerqué a ti con la excusa de preguntarte en donde se ubicaba la oficina del decanato. Me miraste, creo un segundo y extendiste tu mano hacía una oficina y me dijiste: ahí. Sentí vergüenza en ese momento, pero luego te levantaste y me acompañaste. Cruzamos unas cuantas palabras, pero fueron suficientes para saber que pronto nuestros destinos se cruzarían nuevamente.
Eras una mujer difícil de complacer, pero con el paso de nuestra relación logré descubrir que no se necesitaban grandes cumplidos para hacerte feliz. Te contentabas con una llamada telefónica en la que siempre te preguntaba: ¿Alguna vez te he dicho que te quiero? No, me respondías y casi inmediatamente te replicaba diciéndote: Te quiero. Suspirabas y contenta y satisfecha de saber lo mucho que te quería me decías bye y colgabas.
No sé que nos pasó. ¿Tú lo sabes? Pues por más que pienso y busco en qué fallamos, no encuentro la respuesta.
A veces quiero recodarte lo que te dije cuando por primera vez te revelé el amor que te profesa, pero me rehuso. Sabes que fue sentido y sincero, pues aún recuerdo que lloraste de alegría al saber de mis sentimientos. Por última vez te las recuerdo:
El momento para ser feliz
es ahora
El lugar para ser feliz
es aquí
La forma para ser feliz
es contigo.
Creo que es hora de despedirme de todos esos gratos recuerdos y empezar. Ya no quiero seguir despertando oliendo a ti, pues sufro demasiado y ya no quiero más dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario