martes, 16 de abril de 2013

Decisión


Una vez, hace ya muchos años, un joven aspirante a periodista me preguntó qué se debía hacer para formar parte de este grupo de hombres y mujeres, que lo arriesgan todo por una noticia. Por unos segundos guardé silencio y pensé lo que debía decir, pero cruzaron por mi cabeza tantos pensamientos que no tuve una respuesta clara para tan sencilla interrogante.
Mira, le dije, para ser periodista lo único que necesitas es saber qué es lo que realmente quieres, pues el poder que estás a punto de recibir es tan grande que esa fuerza infinita que vas adquirir puede nublar tu mente y llevarte por un camino equivocado, o quizá, puede despertarte y te lleve a abrazar algunas de las tantas causas justas que a lo largo de tu carrera se te presentarán.
Puedes convertirte en un ser vil y despreciable, como también puedes ser un ángel de la guarda, o simplemente ser un simple mortal que marcha contrasentido o se empecina por nadar contra la corriente pues cree que se encuentra en el camino correcto. Ser periodista significa ser una persona que busque estar cerca de la verdad o valerse de ella para cumplir con su misión. Significa ser una persona moral y con sentimiento para poder decir si o no a las cosas, o enfrentar la verdad con toda su crudeza, más no para cerrar los ojos al espectar una injusticia.
No soy un sabio, pero espero que la sapienza de los muchos hombres de prensa con los que trabajé, puedan servir en algo para poder formar la base de lo que será tu éxito o tu perdición.

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